viernes, 24 de junio de 2011

Cuenta atrás para el referendum de la "Constitución" de Marruecos

Pasando por encima que la Constitución de Marruecos no es tal, sino que es una Carta Otorgada ya que el origen de la norma no proviene del pueblo sino del propio rey, como las que tuvimos en España como el Estatuto de Bayona, de José I, el hermanísimo de Napoleón, o el Estatuto Real de 1834; como decía, obviando lo anterior, ¿qué futuro se perfila en Marruecos tras el referendum del próximo 1 de julio? Desde el 9 de marzo, el pueblo marroquí y todos los que miran hacia este rincón del planeta esperan saber en qué se traducirán los cambios prometidos por Mohamed VI. ¿De verdad estamos hablando de democracia?


Así lo argumenta el monarca, que la clave principal del proyecto de reforma es un recorte de su poder que cederá a la figura del presidente del Gobierno (llamado así a la española) tareas como presidir el Consejo de Ministros, proponer y cesar a los miembros del equipo de gobierno o disolver la Cámara de Representantes. Eso sí, todo ello previa consulta al rey.

Victorias y fracasos de los islamistas

Si bien el rey seguirá siendo el Comendador de los Creyentes, su carácter pasará de ser "sagrado" a "inviolable". Un cambio de no poco calado en la mentalidad musulmana. El texto recoge también el carácter de Marruecos como un "Estado musulmán" lo cual es considerado un éxito para los defensores de la concepción islámica más extrema, sin embargo, estos mismos consideran una aberración la inclusión del término "libertad de conciencia".

Entre los fracasos de los islamistas está la oficialidad de la lengua bereber (tamazigh) ya que abogan por un aumento de la arabización del país. Según algunos datos, el 60% de la población marroquí podrían ser hablantes de esta lengua prohibida durante los setenta y cuya enseñanza no se recuperó de nuevo hasta 1995.

¿Aires de cambio en Marruecos?
Es evidente que esta nueva ley es la respuesta a las protestas en las calles, las más graves en las últimas décadas, y para evitar que logren la dimensión que han alcanzado en los países vecinos de Túnez, Libia o Egipto. Pero, ¿qué ocurrirá si las protestas continúan, como parece ser? ¿Volverá Mohamed VI a abrir la mano?

Quedan aún voces críticas como la Coalición por una Monarquía Parlamentaria Ahora que sitúan estas reformas muy lejos de las verdaderamente necesarias en el país. Por lo pronto, aunque el monarca alauí asegura que se trata de cambios en la línea de la separación de poderes, son aires de cambio que no soplan con suficiente fuerza. No ofrece lo que demanda el movimiento 20 de febrero: una monarquía parlamentaria que reine pero que no gobierne.

Y es que a pesar de que se repitan muchas veces que se abre un "nuevo capítulo en la democracia de Marruecos" o que esta ley pretende "fortalecer los pilares de la monarquía constitucional, democrática, parlamentaria y social", nadie puede negar que es un texto que no se ha gestado de manera participativa, sino como un encargo a los hombres de confianza del rey, movido éste por el temor al fantasma de la primavera árabe.

Entre los defensores de las decisiones de Mohamed VI hay quienes dicen que no se puede improvisar un sistema democrático con ciudadanos que no conocen sus derechos ni están comprometidos con su papel en la sociedad y que en ese caso es mejor dejar que el rey haga. Además de ser un argumento conformista, es bastante pedir que deje de ser monarca absoluto y se transforme en "el guardián que vele por la preservación de la democracia", como él mismo se define. ¿Lo veremos?

0 comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar rastro de tu paso en Africalandia.

Paper.li

Facebook Twitter